
La manera de aprender del niño no ha cambiado, siempre ha sido la misma, lo que ha cambiado es la vida de los padres de hoy.
GYMBOREE propone tiempo de juego de calidad entre padres e hijos, intenta enseñar a los adultos a ser los mejores profesores de sus hijos. Ofrece a los pequeños un aprendizaje individualizado y libre, sin competitividad alguna. En un entorno muy divertido, bebés y niños evolucionan sintiéndose seguros y muy estimulados.
Lo que hace treinta años empezó gracias a una madre californiana empeñada en encontrar un lugar seguro, divertido y acogedor para que padres e hijos jugaran, hoy se ha convertido en una próspera compañía con más de 500 Centros repartidos por los cinco continentes. Pero curiosamente, después de todo este tiempo, GYMBOREE mantiene ese mismo empeño en los 27 países donde abre sus puertas.
Todo comienza en 1976 con un propósito: Ayudar al niño a enfrentarse a la vida con seguridad y confianza, estimular su capacidad intelectual y física desde los primeros meses.
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